Técnicas verbales empáticas al ser criticado

¿Qué puede decir cuando alguien le esté atacando? ¿Cómo puede controlar esas situaciones difíciles de un modo que acreciente su sensación de dominio y confianza en sí mismo?

Definición De Psicología Cognitiva

“La psicología cognitiva es el estudio de aquellos procesos mentales que posibilitan nuestro diario desenvolvimiento en el reconocimiento de objetos familiares, personas conocidas, manejo del mundo que nos rodea, incluyendo las habilidades de lectura, escritura, programación, realización de planes, pensamiento, toma de decisiones y memorización de lo aprendido”.

¿Qué Son Las Experiencias Cercanas A La Muerte?

Las experiencias cercanas a la muerte ocurren cuando la vida de una persona está físicamente amenazada de manera tal que resulta en una falta de oxígeno en el cerebro, cuando la persona siente que su muerte es inminente o antes de un daño físico fatal (como caer de un edificio alto) y en algunas ocasiones en conexión con eventos que no amenazan la vida (como la anestesia general).

¿Cuáles son los efectos psicosociales positivos del ejercicio físico?

Después de hacer cierta cantidad de ejercicio, como una acción compensatoria, el cuerpo comienza a liberar endorfinas en la sangre con el fin de contrarrestar el dolor físico o la sensación de cansancio derivada de la actividad física.

20 Ejercicios Para Aumentar Tu Poder Mental

Al entrar en un salón muy concurrido, intenta calcular cuántos están en el lado derecho y cuántos en el izquierdo. Fíjate en los detalles de la decoración y enuméralos con los ojos cerrados.

TU CAMBIO ES AHORA

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¿Cuáles son los efectos psicosociales positivos del ejercicio físico?

Efectos beneficiosos del ejercicio y la actividad física a nivel psicológico y social

El ejercicio físico ayuda a descargar tensiones de diverso tipo y constituye un escape a las actividades cotidianas, distrayendo a sus practicantes y mejorando así su bienestar mental. Por tanto, diversas investigaciones científicas desde la psicología del deporte, han concluido que la actividad física y el deporte:

El ejercicio aporta alegría, diversión y confianza en sí mismo
Aportan alegría, diversión y confianza en sí mismo

La actividad física mejora la autoestima
Mejoran la autoestima

El ejercicio reduce el estrés, la tensión y la ansiedad
Reducen la tensión, el estrés y la ansiedad

Quien toma por hábito hacer ejercicio físico suele mantener un mayor bienestar general (consigo mismo y con los demás)
Contribuyen a mantener un mayor bienestar general consigo mismo y con los demás


Efectos psicofisiológicos beneficiosos del ejercicio físico

Después de hacer cierta cantidad de ejercicio, como una acción compensatoria, el cuerpo comienza a liberar endorfinas en la sangre con el fin de contrarrestar el dolor físico o la sensación de cansancio derivada de la actividad física.

Con la liberación de estos péptidos por la hipófisis anterior, el sistema nervioso central y periférico comienzan a actuar, elevando el umbral del dolor de la persona.

Indirectamente, esta liberación de endorfinas genera sensaciones de bienestar y optimismo, llevando incluso, en ciertos casos, a una sensación de euforia.

Estos efectos suelen mantenerse hasta una hora después de terminada la actividad física.

El ejercicio físico también mejora la tolerancia al calor y al frío, lo que genera influencias positivas a nivel emocional, reduciendo la tensión muscular y los estados de ansiedad.

Asimismo, incrementa los niveles de endorfinas y la sensibilidad de los receptores de serotonina, mejorando así el bienestar psicológico.


Efectos beneficiosos a nivel psicopatológico

El ejercicio sirve como elemento para disminuir la ansiedad y el estrés ante la necesidad de consumir sustancias psicoactivas, alcohol o cigarrillos.

Las personas con retraso mental que hacen ejercicio experimentan una disminución en los brotes de agresividad.

El ejercicio posee efectos antidepresivos en personas con depresión leve, moderada o profunda (Los efectos más importantes y significativos se dan aproximadamente a las 17 semanas de tratamiento, aunque los efectos observables comienzan a partir de la semana 4)

efectos psicosociales positivos del ejercicio físico

Efectos beneficiosos a nivel cognitivo

Los individuos que hacen ejercicio con regularidad son emocionalmente más estables, reservados, asertivos, imaginativos, relajados y autosuficientes.

Consulta también:

¿Por qué es tan beneficioso hacer deporte o ejercicio?
¿Qué efectos positivos tiene en mi cuerpo hacer ejercicio?

efectos psicosociales positivos del ejercicio físico

Para saber más

García, M. (1990). Aspectos sociales del deporte. Alianza Editorial: Madrid
Martinsen, E. y Morgan, P. (1997). Physical activity and mental health. Antidepressant effects of physical activity. Central Hosp of Sogn og Fjordane, Dept of Psychiatry, Forde, Norway.
Raglin, J. (1997). Physical Activity and Mental Health. Anxiolitic effects of physical activity, Indiana University, Dept. of Kinesiology, Bloomington, IN, USA.
Sonstroem, R. (1997). Physical Activity and Mental Health. Physical Activity and self-esteem. U Rhode Island, Tootell Physical education Ctr, Dept. of Physical education, Health and recreation, Kingston, RI, USA.
Thomas, R., Haumont, A. y Levelt, J. (1988). Sociología del deporte. Ed. Bellaterra: Barcelona.
Van, J. y Brewer B. (1998). Exploring sport and exercise psychology. APA: Washington D.C.

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La competitividad en psicología deportiva

Las teorías clásicas en la psicología deportiva afirman que la competitividad es un factor negativo porque induce al atleta a centrarse en demostrar que es mejor que los demás, a arriesgarse mucho y a perder de vista el objetivo principal de su rendimiento. A continuación se relaciona la competitividad y la motivación de logro, y se explica por qué en el contexto deportivo el sentido de competencia puede ayudar a que el atleta busque ganar.



La motivación de logro resulta muy aplicable al ámbito agonístico de alto nivel, pues resulta evidente que los deportistas de alto rendimiento se caracterizan porque se concentran en factores personales relacionados con la probabilidad de éxito, como el orgullo, eligiendo situaciones de riesgo y buscando retos; en lugar de evitar el fracaso (Dosil, 2004; Weinberg y Gould, 1996). Siguiendo esta línea de reflexión, es posible afirmar que la competitividad es uno de los componentes principales dentro de este tipo de motivación, entendida como una disposición a satisfacer un estándar de excelencia respecto a las comparaciones que se hacen en presencia de evaluadores externos (Martens, 1975) así como una necesidad de “validar la superioridad de uno sobre la inferioridad de otros” y para reflejar el éxito personal y la satisfacción con este éxito (Houston, Harris, McIntire y Francis, 2002).

En este sentido, numerosos estudios han encontrado que la competitividad es un factor principal dentro del rendimiento deportivo de alto nivel y la motivación de logro (Gee, Dougan, Marshall y Dunn, 2007; Sáenz-López, Jiménez, Jiménez e Ibáñez, 2007; Remor, 2007; García-Naveira y Remor, 2008, 2011). En general, los trabajos revisados señalan que existe una relación entre el nivel de competitividad, o las características personales asociadas a la competitividad, y el alto rendimiento deportivo, lo que sustenta la clásica teoría de la necesidad de logro y reafirma el papel de la competitividad dentro del deporte de alto rendimiento.

De hecho, la competitividad es un indicador de rendimiento bastante efectivo. Por ejemplo, Gould, Dieffenbach y Moffett (2002) evaluaron las atribuciones de 10 campeones olímpicos respecto al éxito, concluyendo que, efectivamente, la competitividad es una variable que caracteriza a los deportistas de élite. Asimismo, un estudio sobre la prestación competitiva en equipos de fútbol en la Fase de Grupos de la UEFA Champions League en la temporada 2009-2010 (Vales, Areces, Blanco y Arce, 2011), encontró que los equipos ganadores presentan valores estadísticamente más altos en cuanto a la iniciativa de juego, el índice de volumen ofensivo y el índice de precisión en el juego ofensivo, lo que indica claramente que las metas de maestría pasan a tener un rol secundario, en favor de metas de competitividad. El deporte de alto rendimiento está basado principalmente en la mejora individual (metas de maestría) para asegurar la competencia. No obstante, los objetivos competitivos son muy convenientes cuando el nivel de maestría de las personas en competición es muy similar, como suele pasar en el alto rendimiento.

Resulta fácil entender entonces por qué la competencia percibida es concebida como un factor mediador en la orientación motivacional (Burton, 1992). En el alto rendimiento, la mejora y el dominio personal (una perspectiva de orientación a la tarea) no son suficientes para crear un sentimiento de capacidad, porque las percepciones de competencia demostrada son normativas o son establecidas respecto a otros (Salinero, Ruiz y Sánchez, 2006) y el éxito subjetivo depende de una comparación favorable de las propias capacidades con las de los otros (Duda, 1995). En una situación de competición interpersonal, la evaluación pública, el feedback normativo y/o el examen de destrezas valoradas, surgen con mayor frecuencia estados psicológicos de implicación del ego (Salinero, Ruiz y Sánchez, 2006) y por tanto del sentido de competitividad.



Asimismo, al valorar el clima motivacional de los deportistas de alto rendimiento, considerado como el impacto social a la motivación (Escartí, 1994), en gran parte de las ocasiones, el entrenador valora a sus deportistas en función de una orientación de competitividad (influenciando a sus deportistas para que asuman la competitividad como meta de logro frente a la meta de maestría). En el deporte competitivo, ganar suele ser el criterio de éxito para el entrenador, por lo que predomina un clima de competitividad (Salinero, Ruiz y Sánchez, 2006). Por estas razones es importante desarrollar teorías y técnicas permitan al deportista lidiar con situaciones de competitividad, elaborando estrategias motivacionales más específicas que se centren en el resultado y que le permitan satisfacer un estándar comparativo externo de excelencia y que sea capaz de validar su superioridad sin que se lleguen a afectar su autorregulación emocional y su autodeterminación respecto a los demás climas motivacionales, que suelen ser más importantes fuera del momento de la competencia.

La orientación a la tarea se ha mostrado más adecuada por estar relacionada con patrones de conducta más adaptativos (Standage, 2002), pero estas comprobaciones usualmente se basan en estados cognitivos (creer que el éxito depende de sí mismo y que con esfuerzo puede lograrlo) y no emocionales. Es decir, fomentar una orientación al resultado o al ego no es hacer creer al deportista que su éxito depende de ser mejor que los demás (algo que no se puede controlar), sino que en el momento específico de la competencia, esta sensación específica de competitividad, le impulse a esforzarse más durante la misma, a ceder con menos facilidad y a perseverar a pesar de las situaciones adversas. En efecto, si el atleta cree que ya se ha esforzado al máximo según sus niveles estables y auto-controlados de autoconfianza, eficacia percibida, orientación a la tarea, etc., un sentido emocional de competitividad puede hacer que rinda mucho más.



Finalmente, parece relevante la investigación de Weinberg y sus colegas (1979) que manipuló la percepción de personas normales que debían hacer una prueba de resistencia muscular, afirmando que la persona que estaba realizando la demostración estaba lesionada de la rodilla. En otra situación, se les decía que la persona que estaba haciendo la demostración era un atleta nato. Los resultados encontraron que las personas resistían más en la primera situación, porque percibían al otro como más débil a causa de la lesión.



Referencias

Dosil, J. (2004). Psicología de la actividad física y del deporte. McGraw-Hill.

García-Naveira, A. y Remor, E. (2008). Diferencias en competitividad en función del nivel competitivo en jugadores de fútbol adultos. XI Congreso Nacional de Psicología de la Actividad Física y el Deporte, XI Congreso Andaluz y III Iberoamericano. Federación Española de Psicología del Deporte, Asociación de Psicología del Deporte de Andalucía y Universidad Pablo de Olavide, Sevilla, España.

García-Naveira, A. y Remor, E. (2011). Motivación de logro, indicadores de competitividad y rendimiento en un equipo de jugadores de fútbol de competición varones entre 14 y 24 años. Universitas Psychologica, 10 (2), 477-487.

Gee, C., Dougan, R., Marshall, J. y Dunn, L. (2007). Using a normative personality profile to predict success in the National Hockey League (NHL): A 15-year longitudinal study. North American Society for the Psychology of Sport and Physical Activity Conference, San Diego, CA, U.S.A.

Gill, D. L. (1986). Psychological dynamics of sport. Campaign, IL, Human Kinetics.

Houston, J., Harris, P., McIntire, S. y Francis, D. (2002). Revising the competitiveness index using factor analysis. Psychological Reports, 90, 31-34.

Martens, R. (1975). Social Psychology of Sport. New York: Harper and Row.

Remor, E. (2007). Propuesta de un cuestionario breve para la evaluación de la competitividad en el ámbito deportivo: Competitividad-10. Revista de Psicología del Deporte, 16, 167-183.

Gould, D., Dieffenbach, K. y Moffett, A. (2002). Psychological characteristics and their development in olimpic champions. Journal of Applied Sport Psychology, 14, 172-204.

Sáenz-López, P., Jiménez, A., Jiménez, F. e Ibáñez, S.(2007). La autopercepción de las jugadoras de baloncesto expertas respecto a sus procesos de formación. Cultura, Ciencia y Deporte, 3, 35-41.

Salinero, J., Ruiz, G. y Sánchez, F. (2006). Orientación y clima motivacional, motivación de logro, atribución de éxito y diversión en un deporte individual. Apunts: Educación física y deportes, pp. 5-11

Vales, A., Areces, A., Blanco, H. y Arce, C. (2011). Diseño y aplicación de una batería multidimensional de indicadores de rendimiento para evaluar la prestación competitiva en el fútbol de alto nivel, International journal of sport science, 7 (23), pp- 103-112

Weinberg, Robert S. y Gould, Daniel (1996). Fundamentos de psicología del deporte y el ejercicio físico. Ariel S. A.: Barcelona

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¿Por qué los atletas están motivados a superarse?

A continuación se exponen algunos planteamientos sobre las principales teorías de la motivación en la psicología deportiva, a saber, las teorías de la motivación de logro, así como sus características más generales y sus puntos en común.

Los planteamientos iniciales de la teoría de la motivación de logro se atribuyen a Adler (1924) pero no se aplicó en el ámbito deportivo hasta años más tarde (Murray, 1938). Atkinson (1957) y McClelland (1961) desarrollaron un modelo específico que otorga al deporte el carácter de logro, constituyendo el deporte como un contexto en el que los sujetos intentan superarse. Según este modelo, la motivación de logro depende de factores personales y situacionales. Entre los factores personales se encuentra el motivo de conseguir éxito o evitar el fracaso. Entre los factores situacionales se destaca la probabilidad de éxito/fracaso, que depende del adversario y la dificultad de la tarea y el valor incentivo del éxito/fracaso que es mayor si el éxito se consigue en situaciones con alta dificultad (Escartí y Cervelló, 1994) y (Weinberg y Gould, 1996).

¿Por qué los atletas están motivados a ganar?

Específicamente, la teoría de la necesidad de logro de McClelland (1961) y Atkinson (1957), sostiene que los antecedentes personales como los motivos para alcanzar el éxito (sentir orgullo o satisfacción en la realización) y para evitar el fracaso (sentir vergüenza o humillación por el fracaso), determinan los motivos de logro (Gill, 2000). Después, los factores situacionales entran en juego, y a partir de la interacción de estos componentes, resultará una tendencia resultante (la búsqueda el éxito o la evitación del fracaso) que determinará las reacciones emocionales del deportista (focalizado en ganar o en evitar la vergüenza del fracaso). A partir de esto, el deportista desarrollará una conducta de logro específica (Dosil, 2004) que puede ser positiva (buscar situaciones de logro y desafíos, mejorar el rendimiento), o negativa (evitar el fracaso y disminuir el rendimiento) (Weinberg y Gould, 1996).

Necesidad de logro

Otra teoría acerca de la motivación de logro es la teoría de la atribución (Heider, 1958; Weiner, 1985, 1986), que contempla los factores de estabilidad y control (su presencia o ausencia) y de causalidad (externa o interna) como determinantes del éxito. Concretamente, la teoría de la atribución estudia el modo que tiene el deportista de interpretar su conducta y la de los demás, otorgando un papel activo al mismo (Dosil, 2004). En general, las explicaciones que dan los deportistas a los resultados de sus actuaciones son la habilidad o la capacidad, el esfuerzo, la dificultad de la tarea y la suerte; las cuales dependen del grado de control y la estabilidad percibida de las mismas (véase cuadro 1).

Locus de control
Grado de control
Ejemplo
Locus de control interno estable
Controlable
Incontrolable
No realizar entrenamientos
Habilidad/capacidad
Locus de control interno inestable
Controlable
Incontrolable
Faltar a la competición
Lesión
Locus de control externo estable
Controlable
Incontrolable
Opción del entrenador
Valor del adversario
Locus de control externo inestable
Controlable
Incontrolable
Acción de un compañero
Azar
Cuadro 1. Locus de control, estabilidad y grado de control de las atribuciones del deportista (Adaptado de Dosil, 2004, pág. 136)

Weinberg y Gould destacan que las reacciones emocionales contempladas en la teoría de la necesidad de logro (orgullo o vergüenza) son el resultado psicológico de los factores de causalidad. Así, cuando el logro se atribuye a una causa interna, hay aumento de estas emociones. Si el logro se atribuye a una causa externa, habrá una disminución en las mismas. Estas consideraciones demuestran una complementariedad entre ambas teorías (véase cuadro 2).

Atribuciones
Resultado psicológico
Factores de estabilidad
Estable
Inestable
Expectativa de éxito futuro
Aumento de la expectativa de éxito
Disminución de la expectativa de éxito
Factores de causalidad
Causa interna
Causa externa
Influencias emocionales
Aumento del orgullo o la vergüenza
Disminución del orgullo o la vergüenza
Factores de control
Bajo control
Fuera de control
Influencias emocionales
Aumento de la motivación
Disminución de la motivación
Cuadro 2. Atribuciones y motivación de logro (Weinberg y Gould, 1996, pág. 88)

Finalmente, la teoría de las metas de logro (Duda, 1993; Dwek, 1986; Maehr y Nicholls, 1980; Nicholls, 1984; Roberts, 1983) afirma que existen tres factores que interactúan para determinar la motivación de una persona: las metas de logro, la capacidad percibida y la conducta de logro. Los objetivos o metas de logro pueden ser orientados hacia el resultado (orientación competitiva) o hacia la tarea. Generalmente, la orientación hacia la tarea (orientación de meta de maestría) genera una mejor ética de trabajo, persistencia a pesar del fracaso y una ejecución óptima (Weinberg y Gould, 1996) pues se concentra más en la ejecución personal, proporcionando así un mayor control.

A diferencia de los atletas centrados en el resultado, las personas que centran su ejecución en la tarea están más motivadas, eligen cometidos más realistas o moderadamente difíciles: “No tienen miedo al fracaso, y, dado que su percepción de capacidad se basa en sus propios estándares de referencia, les resulta más fácil que a las personas orientadas hacia el resultado el sentirse bien consigo mismas y poner de manifiesto una elevada competencia percibida” (Weinberg y Gould, 1996, pág. 90). Según Dosil (2004), a partir de este tipo de metas (de maestría y competitividad) se han desarrollado numerosas investigaciones, aunque reciben otras denominaciones como metas de tarea-ego (Nicholls y Duda), aprendizaje-ejecución (Dweck), maestría-habilidad (Ames) o maestría-competición (Roberts y Balagué).

Como es posible notar, estas tres teorías (necesidad de logro, atribución y metas de logro) explican la motivación de logro en función de sus atribuciones motivacionales, objetivos, opciones de tarea y rendimiento (véase el cuadro 3) y evidencian cierta complementariedad entre ellas.

Factores
Personas con alto nivel de ejecución
Orientación motivacional
Motivación elevada para alcanzar el éxito
Baja motivación para evitar el fracaso
Centro de atención en el orgullo del éxito
Atribuciones
Imputación del éxito a factores estables e internos que se hallan bajo el control de uno mismo
Imputación del fracaso a factores inestables y externos que se hallan fuera del control de uno mismo
Objetivos adoptados
Normalmente, adoptan objetivos de tarea
Elección de tareas
Búsqueda de desafíos y de tareas/competidos capaces
Ejecución
Buena ejecución en condiciones de evaluación
Cuadro 3. Aportes principales de las teorías de motivación de logro. Adaptado de Winberg y Gould (1996)

Teorías de la motivación en deporte


Referencias

Dosil, J. (2004). Psicología de la actividad física y del deporte. McGraw-Hill.

García-Naveira, A. y Remor, E. (2008). Diferencias en competitividad en función del nivel competitivo en jugadores de fútbol adultos. XI Congreso Nacional de Psicología de la Actividad Física y el Deporte, XI Congreso Andaluz y III Iberoamericano. Federación Española de Psicología del Deporte, Asociación de Psicología del Deporte de Andalucía y Universidad Pablo de Olavide, Sevilla, España.

García-Naveira, A. y Remor, E. (2011). Motivación de logro, indicadores de competitividad y rendimiento en un equipo de jugadores de fútbol de competición varones entre 14 y 24 años. Universitas Psychologica, 10 (2), 477-487.

Gee, C., Dougan, R., Marshall, J. y Dunn, L. (2007). Using a normative personality profile to predict success in the National Hockey League (NHL): A 15-year longitudinal study. North American Society for the Psychology of Sport and Physical Activity Conference, San Diego, CA, U.S.A.

Gill, D. L. (1986). Psychological dynamics of sport. Campaign, IL, Human Kinetics.

Houston, J., Harris, P., McIntire, S. y Francis, D. (2002). Revising the competitiveness index using factor analysis. Psychological Reports, 90, 31-34.

Martens, R. (1975). Social Psychology of Sport. New York: Harper and Row.

Remor, E. (2007). Propuesta de un cuestionario breve para la evaluación de la competitividad en el ámbito deportivo: Competitividad-10. Revista de Psicología del Deporte, 16, 167-183.

Gould, D., Dieffenbach, K. y Moffett, A. (2002). Psychological characteristics and their development in olimpic champions. Journal of Applied Sport Psychology, 14, 172-204.

Sáenz-López, P., Jiménez, A., Jiménez, F. e Ibáñez, S.(2007). La autopercepción de las jugadoras de baloncesto expertas respecto a sus procesos de formación. Cultura, Ciencia y Deporte, 3, 35-41.

Salinero, J., Ruiz, G. y Sánchez, F. (2006). Orientación y clima motivacional, motivación de logro, atribución de éxito y diversión en un deporte individual. Apunts: Educación física y deportes, pp. 5-11

Vales, A., Areces, A., Blanco, H. y Arce, C. (2011). Diseño y aplicación de una batería multidimensional de indicadores de rendimiento para evaluar la prestación competitiva en el fútbol de alto nivel, International journal of sport science, 7 (23), pp- 103-112

Weinberg, Robert S. y Gould, Daniel (1996). Fundamentos de psicología del deporte y el ejercicio físico. Ariel S. A.: Barcelona

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¿Por qué la psicología estudia el deporte moderno?

El deporte como fenómeno social


El deporte es considerado actualmente un fenómeno científico y social globalizado (quizá es la actividad más globalizada que existe), que está en constante transformación. Como fenómeno científico está regulado por los avances tecnológicos (hablamos del deporte moderno desde aproximadamente los 1980’s). Como fenómeno social, el deporte implica una actividad humana lúdica (Vargas, 1994) aunque regularizada institucionalmente y un desarrollo del cuerpo con un componente agonístico que incluye un perfeccionamiento de la técnica y del entrenamiento; además de un componente competitivo que tiene unas estructuras fijas en todo el mundo (Dosil, 2003).

El deporte como fenómeno globalizado


El deporte moderno es una práctica social universal y colectiva que envuelve una expresión corporal (Vargas, 1994) y/o mental que debe enmarcarse necesariamente dentro de las sociedades industrializadas, puesto que se lleva a cabo en centros urbanos. Generalmente, un deporte moderno surge de un colectivo minoritario que va estandarizando ciertas formas de expresión -haciendo que el desempeño deportivo pueda evaluarse-, para luego popularizarla a niveles más amplios. La base organizativa del deporte es el club, que se encarga de asociar a los competidores, establecer los programas de formación y entrenamiento e inscribir a los individuos en competencias de ligas y federaciones.

Nacimiento de un deporte


El deporte actual se construye por medio de élites que garantizan un rendimiento máximo que se alcanza por medio del entrenamiento. Ningún deporte de alto rendimiento se construye con menos de 15 años de entrenamiento planificado y sistemático (que se logra gracias a expertos como los entrenadores, los metodólogos, los pedagogos, etc.) con el fin de mejorar el rendimiento deportivo. En este sentido, el deporte siempre debe contemplar la posibilidad real de que haya un aumento y mantenimiento del potencial humano a partir de las prácticas y entrenamientos (teniendo siempre en cuenta los valores y principios del rendimiento individual establecidos por cada modalidad deportiva, por ejemplo, la prohibición del uso de drogas); lo cual implica una base de formación que se fundamenta en el biotipo ideal para cada deporte según ciertas edades y categorías. Este último aspecto requiere de una estandarización de medidas (tallas, pesos) que se regula por medio de la tecnología, con el fin de asegurar una competencia organizada y enmarcada dentro de las reglas (Rojas y Velásquez, 2008).

Existen dos modalidades o especialidades básicas del deporte moderno (el deporte de alto rendimiento y el deporte formativo) aunque existen otras clasificaciones más específicas que distinguen, por ejemplo, el deporte social comunitario, el universitario, el asociado, el aficionado y el profesional (Rojas y Velásquez, 2008); el deporte de rendimiento, de salud y de diversión (Rittner, 1984, citado en Vargas, 1994) o el deporte de show, de competencia, de tiempo libre, de acción social y el deporte alternativo (Digel, 1984, citado en Vargas, 1994).

El deporte de alto rendimiento se basa en la conformación de una élite por medio de la detección de talentos (en niños de 10 a 12 años) en las escuelas de formación y los ciclos competitivos que comienzan en los juegos nacionales que llevan al ciclo olímpico. 

El deporte formativo se enfoca en el desarrollo psicosocial del individuo por medio del deporte en procesos de iniciación, fundamentación y perfeccionamiento del deporte y se enmarca dentro de un sistema educativo escolarizado que usa el deporte en tanto contribuyente a la educación integral del niño (Rojas y Velásquez, 2008).

Deporte Alto Rendimiento


Referencias

Culver, D.; Gilbert, W. y Sparkes, A. (2012). Qualitative research in sport psychology journals: The next decade 2000-2009 and beyond. The Sport Pyschologist, 26, 261-281
Dosil, J. (2001). Aproximación a la psicología del deporte. Orense: Gersam.
Dosil, J. (2003). A modo de introducción: visión diacrónica de la psicología del deporte en España. Revista de psicología general y aplicada, 56, 407-412.
Dosil, J. (2004). Psicología de la actividad física y del deporte. McGraw-Hill.
Martens, Rainer (1987). Science, knowledge and sport psychology. Sport Psychologist, 1, 29-55.
Rojas, N. y Velazquez, M. (2008). Introducción a la psicología del deporte, de la actividad física y del ejercicio físico.
Serrato, Luis (2005). Psicología del deporte. Kinesis: Armenia
Vargas, Carlos Eduardo (1994). El deporte como objeto de estudio. Feriva: Cali
Weinberg, Robert S. y Gould, Daniel (1996). Fundamentos de psicología del deporte y el ejercicio físico, pp. 1-31. Ariel S. A.: Barcelona

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¿Qué hace un psicólogo deportivo?

Roles del psicólogo deportivo


El psicólogo deportivo puede enmarcarse dentro de tres ámbitos principales de actuación, el deporte de alto rendimiento, el deporte formativo y la actividad física y el ejercicio. En su dimensión básica, el psicólogo busca entender los factores psicológicos que afectan el rendimiento físico de las personas y comprender cómo el deporte y la actividad física afectan el desarrollo, la salud y el bienestar de los sujetos (Weinberg y Gould, 1996).

Roles del psicólogo deportivo


En el deporte de alto rendimiento, el psicólogo utiliza sus conocimientos básicos (sensación y percepción, emoción, motivación, personalidad, aprendizaje y comportamiento social) y contextuales (fisiología del esfuerzo, por ejemplo), con un enfoque primordialmente cognitivo-conductual (otros enfoques son el conductual o el psicofisiológico) que busca mejorar el rendimiento del deportista de élite tanto en la competición como en el entrenamiento (Rojas y Velásquez, 2008; Weinberg y Gould, 1996). Asimismo, el psicólogo deportivo se encarga de ayudar al deportista a desarrollar una esfera de conocimiento sobre su propio deporte y sus diferentes dimensiones (por ejemplo, aplicando talleres de análisis de desempeño y fracaso).

El deporte formativo se enmarca principalmente en un modelo educativo infantil y tiene como propósito contribuir al desarrollo integral del individuo dentro de los espacios deportivos escolares. El psicólogo deportivo trabaja en la iniciación y fundamentación del niño en el deporte relacionados con el aprendizaje motor y la psicomotricidad (Rojas y Velásquez, 2008).

En el ámbito de la actividad física y el ejercicio, el psicólogo se posiciona desde un modelo psico-social que se basa en la premisa de que la actividad física genera bienestar. El psicólogo se interesa aquí por los factores motivacionales y los efectos psicosociales positivos de una actividad física; y trabaja también sobre los procesos de adhesión y mantenimiento de la actividad física en tanto estilo de vida saludable. Usualmente, el psicólogo trabaja con trabajadores, pensionados, personas discapacitadas y población de la tercera edad sobre el sedentarismo (Weinberg y Gould, 1996), factores de riesgo, control de riesgo y recreación; rayando con la prevención y el tratamiento característico de la psicología de la salud en investigaciones sobre la influencia del ejercicio en la autopercepción de la salud y las relaciones entre el ejercicio y el inicio de algunas enfermedades.

Roles del psicólogo deportivo


Por otro lado, el psicólogo deportivo se encuadra en actividades profesionales de investigación evaluación e intervención que implican técnicas de observación sistemática, experimentación, estudios de caso, cuestionarios, entrevistas y etnografías principalmente (Culver, Gilbert y Sparkes, 2012; Martens, 1987; Weinberg y Gould, 1996) con el fin de investigar los diferentes componentes del deporte, haciendo de la psicología deportiva una disciplina analítica e inferencial, altamente predictiva y muy aplicada. El psicólogo se puede ubicar entonces en la investigación académica, la enseñanza en universidades o en el ámbito aplicado (Dosil, 2004; Rojas y Velásquez, 2008; Serrato, 2005; Weinberg y Gould, 1996) en instituciones de diversa índole asesorando a los deportistas en cuestiones como el rendimiento, la potencialidad y el talento, las lesiones deportivas o el fracaso deportivo.

Roles del psicólogo deportivo


En ciertos casos, el psicólogo deportivo puede especializarse en psicología clínica para lidiar con deportistas con trastornos emocionales o en pedagogía y educación para trabajar aspectos centrados en la formación de destrezas y técnicas psicológicas a deportistas y entrenadores (Dosil, 2001, 2004; Weinberg y Gould, 1996). Asimismo, según Dosil (2004) los psicólogos pueden tener énfasis social (estudiando temas como cohesión de equipo, motivación, toma de decisiones, dinámica de grupos) o biológico (en temas como el sobre-entrenamiento o la respuesta hormonal).

Referencias

Culver, D.; Gilbert, W. y Sparkes, A. (2012). Qualitative research in sport psychology journals: The next decade 2000-2009 and beyond. The Sport Pyschologist, 26, 261-281
Dosil, J. (2001). Aproximación a la psicología del deporte. Orense: Gersam.
Dosil, J. (2003). A modo de introducción: visión diacrónica de la psicología del deporte en España. Revista de psicología general y aplicada, 56, 407-412.
Dosil, J. (2004). Psicología de la actividad física y del deporte. McGraw-Hill.
Martens, Rainer (1987). Science, knowledge and sport psychology. Sport Psychologist, 1, 29-55.
Rojas, N. y Velazquez, M. (2008). Introducción a la psicología del deporte, de la actividad física y del ejercicio físico.
Serrato, Luis (2005). Psicología del deporte. Kinesis: Armenia
Vargas, Carlos Eduardo (1994). El deporte como objeto de estudio. Feriva: Cali
Weinberg, Robert S. y Gould, Daniel (1996). Fundamentos de psicología del deporte y el ejercicio físico, pp. 1-31. Ariel S. A.: Barcelona

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¿Qué son las ciencias del deporte?

Ciencias del Deporte

La psicología deportiva y las ciencias del deporte comenzaron con el olimpismo (especialmente en el atletismo), interesándose por el mejoramiento del rendimiento y el desarrollo de las condiciones humanas excepcionales. Con el fin de investigar la potencialidad humana para el deporte, las ciencias básicas empezaron a estudiar componentes como la velocidad y las relaciones del cuerpo y el espacio desde la física, el consumo calórico y el agotamiento desde la química y las condiciones básicas –mínimas y necesarias- para que un atleta se desempeñase en alto rendimiento desde la biología.

El énfasis de las ciencias del deporte recayó en el estudio del biotipo (la composición neuromuscular y ósea apropiada para un deporte) y posteriormente, con la bioquímica, la biomecánica y la fisiología, se investigaron los periodos críticos para los diferentes deportes así como el sistema neuromuscular y cardiaco desde la fisiología del esfuerzo.

Más adelante, con el desarrollo de las neurociencias, se abordó el estudio de los procesos psicológicos básicos (la capacidad sensorial en la sensación y la percepción, la atención y la concentración, la abstracción táctica y técnica) y el neurodesarrollo de los mismos, con el fin de comprender la especialización neuromotriz y el dominio de los gestos motrices de los deportistas. En este último aspecto, el análisis de la psicomotricidad –los patrones de movimiento y la postura corporal, básicamente- resulta especialmente importante.

Psicología Deportiva

En la psicología, el abordaje sobre el deporte comenzó con la psicología experimental (Dosil, 2004; Serrato, 2005; Weinberg y Gould, 1996) y luego de desarrolló aplicando el conocimiento psicológico al deporte en áreas como la psicometría y la psicología diferencial del deporte (diferencias individuales en la aptitud, la inteligencia y la personalidad de los atletas). Ulteriormente, la psicología deportiva comenzó a desarrollar modelos conceptuales propios en temas como la motivación, el estrés, el afrontamiento y el control emocional e igualmente propuso conceptos fundamentales como el de competencia.

Según Dosil (2004), en la actualidad, el estudio del deporte desde la psicología comprende numerosas sub-áreas (social, educativa, clínica) y especializaciones (psicobiología, psicopatología, psicología del desarrollo, etc.) que resultan importantes para, por ejemplo, investigar elementos como el gesto motor y su dominio (así como las habilidades mentales requeridas para hacerlo) que derivará en el perfeccionamiento de técnicas para fomentarlo y mejorarlo a lo largo del desarrollo infantil.

Psicología Deportiva

Como es posible apreciar, el deporte moderno ha sido desde sus inicios un objeto de estudio científico que se ha desarrollado por medio de la tecnología y los nuevos conocimientos en distintas ciencias con el fin de sostener el componente agonístico y competitivo del deporte, en otras palabras, fomentar, controlar y predecir la conducta deportiva. No obstante, las influencias de la ciencia en el deporte pasan por el nivel educativo, el rendimiento, la prevención, la rehabilitación e inclusive el trabajo comunitario social y político (Vargas, 1994).

El estudio científico del deporte comprende numerosas disciplinas como la teoría del entrenamiento deportivo, la medicina, la fisiología, la biomecánica deportiva, la sociología del deporte, las ciencias de la educación e incluso las ciencias de la información y las ciencias empresariales (Dosil, 2004)

Psicología y ciencias deportivas

El deporte es un fenómeno cada vez más complejo, y su versión moderna está íntimamente ligada con los aspectos socioculturales y económicos principales de una nación, lo que ha devenido en serios cambios cualitativos y cuantitativos de la actividad deportiva, haciendo que cada vez sea más justificado –y necesario- estudiarla científicamente (Dosil, 2004; Vargas, 1994).

El deporte es el resultado de un transcurso histórico particular y de su manifestación integrada a las dinámicas sociohistóricas, políticas y económicas en las que se desenvuelve el ser humano (Vargas, 1994). Específicamente, Vargas (1994) afirma que 4 fases fueron fundamentales para que el deporte se considerara un fenómeno de interés científico: la conformación de una teoría tradicional de la educación física y su paso hacia una visión pedagógica del deporte, el desarrollo de las ciencias aplicadas a la educación física y el deporte, la preocupación por la constitución de una ciencia del deporte y por último, la constitución científica del estudio del deporte de manera básica y aplicada, y a un tiempo interdisciplinar.

Ciencias del deporte


Referencias

Culver, D.; Gilbert, W. y Sparkes, A. (2012). Qualitative research in sport psychology journals: The next decade 2000-2009 and beyond. The Sport Pyschologist, 26, 261-281
Dosil, J. (2001). Aproximación a la psicología del deporte. Orense: Gersam.
Dosil, J. (2003). A modo de introducción: visión diacrónica de la psicología del deporte en España. Revista de psicología general y aplicada, 56, 407-412.
Dosil, J. (2004). Psicología de la actividad física y del deporte. McGraw-Hill.
Martens, Rainer (1987). Science, knowledge and sport psychology. Sport Psychologist, 1, 29-55.
Rojas, N. y Velazquez, M. (2008). Introducción a la psicología del deporte, de la actividad física y del ejercicio físico.
Serrato, Luis (2005). Psicología del deporte. Kinesis: Armenia
Vargas, Carlos Eduardo (1994). El deporte como objeto de estudio. Feriva: Cali
Weinberg, Robert S. y Gould, Daniel (1996). Fundamentos de psicología del deporte y el ejercicio físico, pp. 1-31. Ariel S. A.: Barcelona

Psicología de la actividad física y deportiva

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La psicología deportiva en el alto rendimiento. Características fundamentales

Objetivos del deporte de alto rendimiento 

El deporte de alto rendimiento se originó con el olimpismo moderno y está dirigido tanto al deportista como al deporte. En el primer caso, su fin es forjar deportistas de élite mediante el uso de técnicas especiales de tratamiento, evaluación, diagnóstico, entrenamiento, nutrición, descanso, etc. que involucran numerosas disciplinas que se conocen como ciencias del deporte. Dirigido al deporte como tal, su objetivo general es desplegar los ideales del olimpismo como la competencia regulada (tener deportistas altamente preparados para que compitan al mejor nivel), el juego limpio, el espectáculo y la juventud (Vargas, 1994).



Contexto del deporte de alto rendimiento 

El deporte de alto rendimiento está encaminado hacia la alta competencia ya que es esencialmente agonista. En este sentido, un deportista de alto rendimiento se caracteriza no tanto por su talento sino porque es capaz de desempeñarse deportivamente a niveles muy superiores que se materializan en resultados y productos como medallas y récords, lo que requiere un proceso de formación agudo de al menos 15 años (aunque los ciclos de preparación son particulares a cada deporte, al igual que los ciclos de competencia) (García-Naveira, 2010) que lleva a optimizar y perfeccionar su rendimiento al mejor nivel técnico, táctico, psicológico y físico en el deporte que practica, mediante el aprovechamiento de los progresos tecnológicos y científicos.

Este tipo de atletas fueron detectados como talentosos en las escuelas de formación y luego pasaron a hacer parte de un ciclo competitivo o profesional que está determinado por un alto nivel de desempeño que se alcanza gracias a un entrenamiento intensivo.

Entrenamiento deportivo de alto rendimiento: El entrenamiento involucra una práctica sistemática que puede ir de 2 a 6 horas diarias, 5 o 6 días a la semana (Ruiz, Sánchez, Durán y Jiménez, 2006), y que necesariamente incluye un preparador físico especializado y unos planes de acondicionamiento físico-motrices, médicos, nutricionales, técnicos, etc. Debido al tiempo y esfuerzo invertido, el deporte de alto rendimiento está dirigido a aquellos deportistas que ya hayan demostrado rendimientos superiores en su respectivo deporte, por lo que su desempeño es altamente predecible (de 4-6 años en prospectiva).


Aportes de la psicología deportiva al alto rendimiento

Un aspecto que suele ignorarse en los deportistas de alto rendimiento es su destreza psicológica, que es precisamente la que le permite rendir a niveles superiores respecto a habilidades como la atención, la concentración, la motivación y el control emocional (en aspectos como la autoeficacia y el autoconcepto) y mental (García-Naveira, 2010).

Dentro de este contexto, el psicólogo deportivo del alto rendimiento se encuadra en actividades profesionales de investigación evaluación e intervención que implican técnicas de observación sistemática, experimentación, estudios de caso, cuestionarios, entrevistas y etnografías principalmente (Culver, Gilbert y Sparkes, 2012; Martens, 1987; Weinberg y Gould, 1996) con el fin de investigar los diferentes componentes del deporte de alto nivel, haciendo de la psicología deportiva una disciplina analítica e inferencial, altamente predictiva y muy aplicada al alto rendimiento.

Las teorías básicas (sensación y percepción, emoción, motivación, personalidad, aprendizaje y comportamiento social) y contextuales (fisiología del esfuerzo, por ejemplo) de la psicología se aplican al alto rendimiento con un enfoque primordialmente cognitivo-conductual (otros enfoques son el conductual, el clínico y el psicofisiológico) que principalmente buscan mejorar el rendimiento del deportista de élite tanto en la competición como en el entrenamiento (Weinberg y Gould, 1996).



El aporte de la psicología funde la metodología y la teoría para ayudar al deportista a desarrollar una esfera de conocimiento sobre su propio deporte y sus diferentes dimensiones (por ejemplo, aplicando talleres de análisis de desempeño y fracaso). Sin embargo, sus aportes más sobresalientes estriban en el entrenamiento mental, que hace uso de las habilidades psicológicas del deportista (motivación, control atencional, control de la ansiedad, autoconocimiento) así como de un conjunto de técnicas, métodos y estrategias para adquirir otras (establecimiento de objetivos, visualización, relajación progresiva, auto-habla, etc.), enmarcando el entrenamiento psicológico en unos niveles de asesoramiento específicos que apuntan concretamente a establecer un equilibro perfecto entre el dominio corporal y el psicológico, característica indispensable de los mejores deportistas de alto rendimiento (Dosil, 2004). Igualmente, el psicólogo puede asesorar a entrenadores en cuestiones como el clima deportivo o la cohesión grupal (Rojas y Velásquez, 2008).

El aporte de la psicología se puede ubicar entonces en la investigación del alto rendimiento o en un ámbito más aplicado, metodológicamente hablando (Dosil, 2004; Rojas y Velásquez, 2008; Serrato, 2005; Weinberg y Gould, 1996) en instituciones de diversa índole asesorando a los deportistas de alto rendimiento en cuestiones como el desempeño, la potencialidad y el talento, las lesiones deportivas, el fracaso deportivo, el retiro y las descalificaciones. Además, participa en la aplicación de una amplia gama de pruebas psicotécnicas, así como de técnicas psicológicas para la evaluación y la intervención sobre el control emocional y mental.


Aspectos psicológicos fundamentales para ser introducidos en los planes de preparación psicológica en el alto rendimiento

El deporte de alto rendimiento le exige especialmente a la psicología y sus áreas de intervención planes de preparación psicológica fundamentales respecto a la atención y la concentración, el control de pensamientos limitantes, el afrontamiento, el control/regulación emocional, la autoconfianza, la autoeficacia y la motivación. A continuación se pasarán brevemente estos tres últimos factores, que curiosamente están estrechamente relacionados entre sí.

Un aspecto fundamental en la psicología del alto rendimiento deportivo es la autoconfianza -la creencia de que se puede realizar satisfactoriamente una conducta deseada (Weinberg y Gould, 1996)-, pues se considera que este factor distingue particularmente a los deportistas de élite de los de menor rendimiento (Gould, Weiss y Weinberg, 1981), ya que resulta fundamental para vencer el miedo a situaciones desventajosas, rendir adecuadamente, perfeccionar y/o adquirir las destrezas necesarias, esforzarse intensamente y fijar metas más altas.

En suma, la autoconfianza permite (al atleta de alto rendimiento, en este caso), activar emociones positivas, facilitar la concentración, perseverar en los objetivos, aumentar el esfuerzo, mejorar las estrategias durante la competencia e incrementar el ímpetu psicológico (Weinberg y Gould, 1996). La autoconfianza está estrechamente relacionada con la autoeficacia, que en la teoría de Bandura (1977, 1986) funde los conceptos de expectativa y confianza y se considera como “una forma de autoconfianza específica de la situación” (Weinberg y Gould, 1996, pág. 354).



La autoeficacia (la creencia o el juicio de una persona sobre sus capacidades para desempeñarse en algo) es un mecanismo cognitivo que media entre la motivación de las personas, los patrones de pensamiento y la conducta (Feltz, 1995). Respecto al alto rendimiento, la teoría cognitivo-social de la autoeficacia (Bandura, 1986; Feltz, 1984) resulta especialmente útil porque predice un buen desempeño dependiendo de ciertas fuentes de información sobre la eficacia (logros de ejecución, experiencias vicarias, persuasión y estados psicológicos) que suelen ser de gran calidad en el deporte de alto rendimiento (quizá más que en cualquier otro ámbito).

Por ejemplo, la autoeficacia es un determinante importante sólo cuando están presentes los incentivos apropiados y las destrezas necesarias (Bandura, 1986), ambas condiciones básicas del alto rendimiento.

En definitiva, muchos de los determinantes que hacen de la teoría de auto-eficacia una buena teoría se encuentran presentes con una calidad bastante superior en los atletas de alto nivel, como las experiencias de ejecución, el esfuerzo, la experticia y la eficacia física (fuerza, resistencia, etc.) que llevan a desarrollar patrones de conducta (persistencia, inversión de tiempo y esfuerzo) y pensamiento (interés, compromiso, planificación de metas, atribuciones) adecuados (Eccles y Wigfield, 2002). A este respecto, la auto-eficacia resulta también muy relevante para la motivación en el alto rendimiento, pues las intenciones de meta y las atribuciones (Bandura, 1989) median de manera muy consistente la auto-eficacia y la motivación cognitiva (Weinberg, 1992; Feltz, 1995).


En cuanto a la motivación, existen numerosas teorías e investigaciones al respecto que enfatizan en uno u otro aspecto del alto rendimiento deportivo, como la teoría de la motivación de logro (Murray, 1938), la teoría cognitiva de la atribución (Heider, 1958; Weiner, 1972) la teoría de la necesidad de logro (Atkinson, 1974; McClelland, 1961), la teoría de la asociación cognitiva (Dosil, 2004), la teoría de las metas de logro (Duda, 1993) y las teorías sociocognitivas (Bandura, 1977; Harter, 1980; Dweck, 1986). Muchas de éstas resultan útiles en el campo del alto rendimiento en tanto contemplan diferentes perspectivas (centradas en el deportista, en la situación o en la interacción de ambas) y diferentes aspectos de la motivación relevantes en aspectos distintos del alto rendimiento. Por ejemplo, la teoría de las metas de logro resalta el desarrollo de la competitividad, mientras que la teoría de la atribución resalta aspectos más socioemocionales, como la estabilidad, las expectativas y las influencias emocionales (Weinberg y Gould, 1996)

La teoría de la autodeterminación (Ryan y Deci, 2000) es quizá una de las más completas pues es en sí misma una macro-teoría de la motivación, el desarrollo de la personalidad y el bienestar; y además integra otras teorías importantes como la teoría de la motivación intrínseca y extrínseca y la teoría de la evaluación cognitiva (Deci, 1975; Deci y Ryan, 1985). Esta teoría define la motivación intrínseca como una tendencia natural del ser humano a buscar retos, novedades y oportunidades para aprender y destaca el rol que pueden tener los contextos sociales para la facilitación de esta motivación, así como la autonomía necesaria para auto-regular la motivación y auto-determinar el comportamiento.

Asimismo, la teoría de la autodeterminación subraya la regulación intrínseca de los motivadores externos (autorregulación de la conducta motivada) lo que deviene en un incremento de la necesidad de logro. Complementariamente, la teoría contempla el sistema valorativo del atleta y su concienciación e identificación con el mismo. Además, la sub-teoría de los contenidos de la meta sustenta adecuadamente la idea de que la fama o el dinero no mejoran la motivación porque no satisfacen las necesidades psicológicas de autonomía, competencia y emparentamiento, aspectos que se suelen dejar de lado en el alto rendimiento pero que resultan primordiales para la motivación.



Referencias

Bandura, A. (1977). Self-efficacy: Toward a unifying theory of behavioral change, Psychological review, 84, pp- 191-215
Bandura, A. (1986): Pensamiento y acción. Barcelona: Martínez Roca.
Culver, D.; Gilbert, W. y Sparkes, A. (2012). Qualitative research in sport psychology journals: The next decade 2000-2009 and beyond. The Sport Pyschologist, 26, 261-281
Dosil, J. (2001). Aproximación a la psicología del deporte. Orense: Gersam.
Dosil, J. (2003). A modo de introducción: visión diacrónica de la psicología del deporte en España. Revista de psicología general y aplicada, 56, 407-412.
Dosil, J. (2004). Psicología de la actividad física y del deporte. McGraw-Hill.
Eccles, J. S. y Wigfield, A. (2002). Motivational beliefs, values and goals. Annual review of Psychology, 53, pp. 109-132
Feltz, Deborah L. (1995). Comprensión de la motivación en el deporte: una perspectiva de autoeficacia, en: G. C. Roberts, Motivación en el Deporte y el Ejercicio. pp. 123-137, Bilbao: Desclée de Brouwer.
Feltz, Deborah, L. (1984). Self-efficacy as a cognitive mediator of athletic performance, en W. F. Straub y J. M. Williams (eds.), Cognitive sport psychology (pp. 191-198), Lasing, NY, Sport Science Associates
García-Naveira, Alejo (2010). El psicólogo del deporte en el alto rendimiento: Aportaciones y retos futuros, Papeles del Psicólogo, 31 (3), pp. 259-268
Martens, Rainer (1987). Science, knowledge and sport psychology. Sport Psychologist, 1, 29-55.
Serrato, Luis (2005). Psicología del deporte. Kinesis: Armenia
Vargas, Carlos Eduardo (1994). El deporte como objeto de estudio. Feriva: Cali
Weinberg, Robert S. (1992). Establecimiento de metas y ejecución motora: análisis y crítica. En G. C. Roberts (ed.), Motivación en el Deporte y el Ejercicio. pp. 215-239, Bilbao: Desclée de Brouwer.
Weinberg, Robert S. y Gould, Daniel (1996). Fundamentos de psicología del deporte y el ejercicio físico. Ariel S. A.: Barcelona

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¿Qué es la Psicología Deportiva?

Qué es la Psicología Deportiva

Definiciones de la Psicología del Deportista

"La psicología deportiva estudia las manifestaciones y leyes de los procesos psíquicos y propiedades psíquicas del deportista, que constituyen la premisa subjetiva para la actividad deportiva específica (entrenamiento y competición) y al mismo tiempo representan su resultado objetivo". (Kunath, 1976, pág. 18)

Es una amplia corriente de pensamiento en la que confluyen diversas doctrinas (psicología, medicina, psiquiatría, pedagogía, filosofía, higiene, educación física, rehabilitación, etc.) y por consiguiente se trata de un asunto de competencia multidisciplinar abierto a la contribución que cada uno pueda aportar desde la base de su propia preparación específica (Antonelli y Salvini, 1978, pág. 2)

Es una rama de la psicología aplicada. Como tal, intenta profundizar empíricamente y por sí misma los conocimientos psicológicos necesarios para la solución de los problemas de la práctica deportiva o bien trasladar los mismos desde la psicología al propio deporte...

La psicología del deporte investiga los fenómenos y procesos psíquicos que se producen en ese campo, como pueden serlo los de carácter sensorial, psicomotor, cognoscitivo, motivacional, social, de personalidad, psicológico evolutivo, educacional y de aprendizaje. (Thomas, 1982, pág. 52)

Es una disciplina que intenta aplicar los hechos y principios psicológicos al aprendizaje, al performance y a la conducta humana relacionada con todo el ámbito de los deportes. (Lawther, 1987, pág. 11)

Es una aplicación de la psicología que busca la explicación, el diagnóstico y la transformación del aspecto psicológico de problemas que como el ajuste emocional y volitivo del atleta, el desarrollo técnico-táctico y la conformación del equipo deportivo se ponen de manifiesto en el proceso pedagógico de preparación del deportista (Valdés, 1996, pág. 36)

¿Qué es la Psicología Deportiva?

Definiciones de la Psicología del Deporte y la actividad física

Psicología del deporte y el ejercicio físico
Es el estudio científico de las personas y su conducta en el contexto del deporte y la actividad física. Esta área de la psicología identifica los principios y directrices que los profesionales pueden utilizar para ayudar a los niños y a los adultos a participar en actividades deportivas y de actividad física, y a beneficiarse de las mismas (Weinberg y Gould, 1996, pág. 8)

La psicología aplicada al ejercicio y al deporte
es una disciplina que investiga las causas y los efectos de los acontecimientos psíquicos que presenta el ser humano antes, durante y después del ejercicio o del deporte, sean estos de tipo educativo, recreativo, competitivo o rehabilitador (Becker Jr., 2001, pp. 3-4)

Psicología de la actividad física y del deporte
Es una ciencia que estudia el comportamiento humano en el contexto de la actividad física y deportiva, y como disciplina de las ciencias de la actividad física y del deporte, guarda una relación estrecha con todas las que conforman dicho ámbito, aportando los conocimientos psicológicos al mismo y, de esta manera, completando y enriqueciendo las aportaciones propias de otras ciencias, como la medicina, la sociología o el derecho. (Dosil, 2004, pág. 13)

Psicología del deporte y del ejercicio
Es el estudio científico de los factores psicológicos que están asociados con la participación y el rendimiento en el deporte, el ejercicio y otros tipos de actividad física. (APA, 2005)

Psicología del deporte y el ejercicio físico
Es el estudio científico de las personas y su conducta en los contextos de la práctica del deporte y del ejercicio físico, para luego aportar en la transformación del comportamiento de los seres humanos; ya sea en el rendimiento deportivo o como hábitos de vida saludables a través del ejercicio físico y otros tipos de actividad física (Serrato, 2005, pág. 51)

Definición Psicología Deportiva


Para saber más:

Psicología deportiva del alto rendimiento

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